Un mundo que cambia

Contenido

Cómo utilizar este folleto

Siendo fieles testigos: sirviendo a Dios en un mundo que cambia es el tema de la 21a. Trienal del CMCA. Nos invita a reunir las diferentes formas en que todos/as seguimos el llamado que compartimos, en el contexto de nuestras diferentes culturas, experiencias y tradiciones Cuáqueras.

Este folleto se ofrece para que lo utilicen los Amigos que piensan asistir a la Trienal, los grupos de Amigos que ellos representan, y los Amigos en juntas e iglesias en todas partes. Contiene catorce reflexiones sobre aspectos del tema por Amigos de una variedad de culturas Cuáqueras. Cada contribución surge de la experiencia auténtica de un miembro de nuestra familia mundial de Amigos, cada uno/a buscando ser fiel según su inspiración personal. Las trienales del CMCA y las conferencias mundiales de los Amigos ofrecen preciosas oportunidades para que los Amigos de distintas culturas se conozcan en persona, cara a cara para adorar juntos, escucharse unos a otros y compartir lo que significa ser Amigo. Este folleto es una manera de participar en esa oportunidad. Al aprender unos de otros qué ha sido nuestra experiencia de Dios, nuestra tarea no es juzgar, sino más bien estar abiertos a la verdad vista desde la perspectiva de nuestros/as hermanos y hermanas. Es posible que esto amplie nuestro entendimiento de lo que significa ser Amigo.

Se ofrecen estos ensayos para la lectura y reflexión individual o en grupos. Los ha editado y organizado para nosotros David Blamires, editor de Friends Quarterly [Revista Trimestral de los Amigos] y Presidente del Comité para las Relaciones Mundiales Cuáqueras de la JA Británica. Esperamos que, junto con las preguntas que los siguen, sirvan de estímulo para la reflexión personal y compartida. Sugerimos que escojan por lo menos un ensayo que refleje una tradición Cuáquera distinta de la suya. Al tomar parte en este estudio, los Amigos pueden participar en la Trienal y ayudar a sus representantes a prepararse para la experiencia. En la Trienal misma se alentará a los grupos de adoración y discusión a que pasen algún tiempo trabajando sobre el tema de la Trienal por medio de estos ensayos y preguntas.

Octubre 2002 Comité Internacional de Planeación


Atendiendo fielmente a Dios

David Blamires (Editor) Junta Anual Británica

Ha sido para mí una tarea amena y provechosa el editar estas contribuciones al estudio del tema de la Trienal, Siendo fieles testigos: sirviendo a Dios en un mundo que cambia. Cada colaborador/a escribe desde su propia experiencia y sus antecedentes culturales Cuáqueros, queriendo dar gracias, alentarse unos a otros, compartir descubrimientos y preguntas. Debemos dar gracias por estas respuestas perspicaces frente al tema de la Trienal. Espero que cada lector pueda apreciar el espíritu al fondo de lo que cada colaborador/a ha escrito, porque hay desafíos para cada uno/a de nosotros/as.

Lo que más me ha llamado la atención es el darme cuenta de lo mucho que nos une. Al centro de nuestro testimonio están nuestra búsqueda, individual y colectiva, de paz y justicia, y los testimonios de la honestidad, la sencillez y la igualdad. Estos son los frutos del escuchar fielmente a Dios. Jesús nos dice que 'el reino que está preparado desde que Dios hizo el mundo' será la herencia de los que dan de comer a los hambrientos, que dan de beber a los sedientos, que alojan al forastero, dan ropa a los desnudos, y visitan a los enfermos y a los encarcelados (Mateo 25: 31-40). Los que no cumplen con esas obligaciones se ven censurados.

Estos son los desafíos de la vida cotidiana. Aunque algunos pueden ser llamados a servir a Dios en lugares distantes y circunstancias peligrosas, la mayoría somos llamados a ser testigos fieles precisamente aquí donde estamos. por medio de nuestro trabajo, nuestra familia y otras responsabilidades, y nuestro contacto con la tierra y con otros entes vivos. La vida es suficientemente grande para que todo el mundo tenga una contribución que hacer, pero es demasiado grande para que todos podamos hacer todo. Es preciso que nos valoremos unos a otros por nuestros dones y percepciones diferentes, reconociendo que somos miembros distintos de un solo cuerpo, cada uno/a con una tarea especial (Romanos 12: 1-21).

En 2002, el año del aniversario 350 del nacimiento del Cuaquerismo, la Real Casa de la Moneda de Gran Bretaña ha honrado el trabajo de Elizabeth Fry en la reforma carcelaria imprimiendo su retrato en el nuevo billete de cinco libras. Cuando primero fue llamada a hacer este trabajo Elizabeth Fry se sintió insegura y temerosa, pero se mantuvo fiel a su Guía. Ahora nos toca a nosotros/as ser fieles en las tareas a las que Dios nos llama. Son tareas que en esta vida nunca podremos terminar de cumplir.


Testimonio

Elizabeth Yano Junta Anual de Bware


Jesús prometió a sus discípulos que recibirían el poder de ser testigos después de haber recibido al Espíritu Santo. Ese poder incluía valor, audacia, confianza, perspicacia, capacidad y autoridad. Los discípulos necesitaban todos estos dones para cumplir su misión.

Hay trabajo importante que Dios quiere que hagamos para El. La mayor parte de lo que profetizó Jesús está sucediendo. Tenemos cambios políticos, sociales y económicos que han acarreado varios problemas: corrupción, lo costoso de decir la verdad, sequía, hambre, rebeliones políticas, guerras civiles y nacionales, divorcios, hogares abandonados, matanzas, un alto nivel de pobreza, contaminación causada por la industrialización, gritos sangrientos, gente que busca la paz.

Como seguidores de Cristo nos convertimos en testigos al cumplir el mandamiento de Cristo de predicar la paz. La paz viene de El y nosotros/as la transmitimos a otros. Nuestro testimonio Cuáquero es buscar la paz, y seguir el camino de rectitud y conocimiento de Dios, buscando lo bueno, que trae paz para todos.

El espíritu dentro de nosotros debería guiarnos hacia la actitud del Samaritano, de cuidar a los forasteros y a los necesitados. La verdadera religión mira hacia las necesidades humanas y la unidad de la humanidad.

Purificados por el poder del Espíritu Santo, nos hallamos obligados a dar nuestro tiempo, nuestro dinero y nuestro servicio. Muchas personas no han conocido nada más que la amargura de la muerte, la pobreza, la ignorancia y el sufrimiento masivo. Necesitamos vivir una vida que manifieste el espíritu de Dios que llevamos adentro. La fe y la confianza deben tener manos y pies. La religión pura y duradera a los ojos de Dios es preocuparse por los huérfanos y sus problemas, y no dejarse corromper por el mundo.

El Libro de Jonas (3: 1-10) nos describe la ciudad turbulenta de Nínive, cuando Jonas les declaró la palabra de Dios. El reconocimiento repentino de Dios por el pueblo de Nínive y sus líderes atrajo una respuesta misericordiosa de Dios. El salmista en su oración confesional se dio cuenta que la condición previa para ser purificado es tener el espíritu quebrantado y el corazón contrito (Salmo 51: 17).

 

Preguntas:

- ¿Cómo estamos involucrados/as tú y yo en dar testimonio con nuestro tiempo, dinero, material, servicio y palabras?

- Cada uno de nosotros/as tiene que dar cuenta ante Dios de cómo hemos utilizado nuestro testimonio, talentos y servicio.¿Fomentas tú la reconciliación o la división?




La Historia de Nadia

Max L. Carter Junta Anual de Carolina del Norte (FUM)



La noche anterior, la casa de Nadia haba sido acribillada a balazos por un vehículo de asalto armado, mientras ella, su esposo y sus tres hijitos quedaron acurrucados en el suelo del dormitorio. Pocas horas después, yo me encontré en el patio de la casa palestina arruinada, con un grupo de norteamericanos, escuchando su historia.

'Durante media hora estuvimos bajo fuego, ¡y nos llaman terroristas a nosotros! No tenemos fusiles, pero un tanque nos ataca a mitad de la noche, ¡y nos llaman a nosotros terroristas! Cuando barrimos la casa para sacar los cartuchos, vimos que venían estampados "Hechos en EE.UU." ¡Ojalá todos los Yanquis se quemen en el infierno!'

¿Qué podíamos hacer? Como voluntarios en un campamento de trabajo en la Escuela de los Amigos en Ramallah en el verano de 2001, habíamos venido a la región para dar testimonio del mandamiento Bíblico de amar y servir. Pero ahora nuestro "testimonio" había asumido un sentido totalmente diferente al ser testigos del terror y de la ira. Cuando nuestro grupo discutió el evento al regresar a la Escuela aquella noche, una visión clara de la manera apropiada de actuar se apoderó de nosotros. Los activistas por la paz, tanto israelíes como palestinos, nos habían dicho que cada hombre, mujer y niño en los EE.UU. contribuye un promedio de $20 cada año para los armamentos que ayudan a crear el problema en la región. Simbólicamente, cada uno de nosotros contribuyó $20 a un fondo para que Nadia y su familia pudieran empezar a reconstruir su casa. Aumentado por otro dinero que los Amigos en EE.UU. nos habían dado para "emergencias", el fondo ascendió a unos cientos de dólares. Lo enviamos al día siguiente con una maestra de la Escuela de los Amigos que conocía a Nadia, esperando que ella fuera a aceptarlo.

Unos días después, mientras disfrutábamos una cena en casa de la maestra, Nadia llamó y preguntó si podía llevar a su familia a visitarnos. Los esperamos con ansiedad - ¡en los dos sentidos de la palabra! ¿Estaría ella todavía furiosa? ¿Consideraría nuestra donación dinero manchado de sangre?

Nuestra ansiedad pronto se alivió. Nadia y su familia se veían tranquilos y nos expresaron su agradecimiento. Después de unos minutos de conversación agradable, preguntó, 'Los Cuáqueros ¿son Cristianos?' Yo me reí, explicando que, en algunos grupos de Amigos se tardaría horas en contestar esta pregunta. Nosotros, sin embargo, contestamos sencilla y directamente "Sí". 'Me parecía que sí', dijo ella, y entonces esa mujer Musulmana puso la mano en su bolso y sacó símbolos Cristianos que ofreció a cada uno de nosotros: crucifijos de Jerusalén, una cruz en el estilo de las cruzadas, imágenes de Belén.

Sólo unos días antes, éramos potencialmente enemigos: una familia palestina Musulmana agredida por armamentos suministrados por los Estados Unidos, aparentemente Cristianos, y nosotros - visitantes de los EE.UU. Nuestra meta inicial de 'dar testimonio' del amor de Dios sirviendo a otros se había transformado en una experiencia profundamente conmovedora de ser testigos del dolor y la angustia que requieren reconciliación.

El mensaje de Dios sobre la posibilidad de reconciliación se hizo visible: una señal de amor que llegó en forma de un crucifjo dado por una Musulmana a un Cristiano. Es posible que sea yo el único Cuáquero entre los que yo, hasta ahora, conozca que lleve consigo un crucifijo. Es un recuerdo diario de la realidad del amor que redime.



Preguntas:

- ¿Qué tenemos que hacer para llegar a entendernos con personas de comunidades de fe diferentes a la nuestra?

- Como ciudadanos ¿qué hacemos si nuestro gobierno sigue una política que nos parece errónea?

- ¿Cómo reaccionas cuando alguien expresa su ira?




Siervo/a de Dios

Angella Beharie JA de Jamaica

Como siervos/as de Dios tenemos que construir nuestra fe a base de la 'Luz' que nunca se apaga y mantenernos sintonizados/as con Dios a todo momento. La fe que tenía Abraham en Dios fue tal que estuvo dispuesto a hacer cualquier cosa para Dios. Se mantuvo fiel a Dios, y Dios purificó su fe (Gen.22: 1-18).

'Pues Dios, según su bondadosa determinación, es quien hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien los ayuda a llevarlos a cabo' (Fil:2: 13). ¿Creo yo que Dios es la fuente de mi voluntad y que El está dentro de mí para cumplirla? Pues tengo que vivir en obediencia al Espíritu Santo para cumplir Su perfecta voluntad y nada menos. Si yo soy la "olla de barro" por medio de la cual Dios ha eligido trabajar, tengo que someterme completamente a Dios para ser limpiada y purificada. Llegaré a ser el "mundo" a medida que los cambios se realicen en mí. O sea, mi estilo de vida estará a la vista y se habrá convertido en el testigo que todos pueden ver. Por eso mi actitud debe ser igual que la de Jesucristo. (Fil.2: 6-11)

En 1990, mientras era Secretaria de mi Junta Anual, tuve el privilegio de trabajar con un equipo de representantes de la Junta Unida de los Amigos (FUM) que vinieron para alentar y fortalecer a los Amigos de nuestras juntas (iglesias). Visitamos la mayoría de las juntas y conocimos a representantes de todas. Mary Glenn Hadley, entonces Secretaria Asociada de FUM, habló en el culto de adoración el domingo por la mañana en Kingston. Predicó sobre la historia de Jesús y la pesca milagrosa (Juan 21: 1-14). Según el Señor mandó a Pedro y éste fue obedeciendo, tuvo éxito. Dios me habló aquel día. Dijo, 'Cuando con fe te pones en camino abriré las ventanas del cielo y derramaré mis bendiciones sobre ti.'

En 1991, mientras yo buscaba la guianza de Dios sobre cómo organizar una Escuela Bíblica de Verano en mi junta (Dover), la JA de Jamaica recibió la oferta de Myra Brady (miembro del equipo de representantes del FUM) de organizar Escuelas Bíblicas aquí patrocinadas por la JA de Carolina del Norte. En julio de 1992 hubo Escuela Bíblica de Verano en cuatro juntas. Este ministerio ha crecido tanto que el año pasado atendimos a más de 2000 niños en siete juntas. La Escuela Bíblica es ya conocidísima en muchas comunidades, donde los niños han beneficiado y esperan con ansiedad saber las fechas de la próxima escuela para estar seguros de no estar fuera de su comunidad en aquellos días. Nuestro Señor Jesús dijo a Pedro, 'Si me quieres, cuida de mis corderos'. Nosotros tratamos de hacer precisamente esto. 'Del mismo modo, el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por una multitud.' (Mat. 20: 28).

Oración: 'Amado Señor, quiero vivir para ti. O, guárdame todos los días, fiel testigo en el camino accidentado de la vida. Tómame la mano y llévame adondequiera que me necesitas. Aliméntame con tu Espíritu hasta que llegue sano y salvo a mi morada'. (J. W. Gaines).



Preguntas:

- ¿En qué formas te llega el llamado a dar testimonio?

- ¿Cómo podemos nosotros/as y nuestros hijos y nuestras hijas compartir nuestra vida religiosa?




Testimonio de Fidelidad

Rachel Muers Junta Anual Británica



Amo los textos bíblicos que hablan de la fidelidad de Dios al mundo de Dios - una fidelidad que perdura por mucho que cambie el mundo. He llegado a darme cuenta de que el ser fieles testigos es en parte una cuestión de ser testigos de aquella fidelidad.

Ser testigo de la fidelidad de Dios significa, quizás, estar dispuesto/a a actuar en una forma que proclama que el año que viene, el siglo que viene, el milenio que viene, tienen importancia, nos importan. También significa estar dispuesto/a a esperar; a resistirse a las fuerzas culturales que dicen, 'Lo que importa es conseguir lo que deseas ahora mismo'.

Si considero aspectos de mi vida que pudieran ser contextos en que este 'testimonio de fidelidad' se manifieste, me vienen a la mente, por ejemplo, el asumir compromisos a largo plazo con organizaciones benéficas; el analizar las implicaciones medioambientales de un número creciente de aspectos de mi estilo de vida; el entrar en una relación personal de por vida. Ninguno de estos pasos fueron resulta de algún cambio súbito o dramático en mi percepción de Dios y del mundo. En efecto, tal vez mi sensación creciente de la importancia de ser 'testigo de la fidelidad de Dios' surge en parte de mi conciencia de que yo no soy una de esas Amigas o Amigos cuyo entendimiento de la vida espiritual ha sido formado por 'experiencias cumbres' o momentos de intensa claridad.

Sin embargo, esto no quiere decir que los procesos de discernir no tengan importancia para mí. No soy por naturaleza una persona muy paciente, pero me parece que soy más capaz de servir a Dios en un mundo que cambia - que en medio de todos sus cambios sigue siendo el mundo que Dios ama, el 'objeto' de su fidelidad - cuando tengo la paciencia de hacer caso a lo que está pasando. Esto parece fácil. En mi experiencia es una de las cosas más difíciles de hacer. Elaboro estructuras mentales que producen reacciones automáticas: prejuicios acerca de la gente, palabras o expresiones que no puedo soportar, respuestas superficiales a preguntas difíciles. En un mundo complejo, todos simplificamos nuestros procesos de tomar decisiones, creamos costumbres para no tener que elegir siempre como si fuera la primera vez. Siendo fiel testigo, pues, es también para mí una cuestión de crear el costumbre de escuchar. El culto de adoración es fundamental para esto; también el leer la Biblia, y las formas en que me enseña a ver el mundo sobre todo como el objeto del amor y de la atención infinitamente paciente de Dios.



Preguntas:

- ¿Cómo discernimos individualmente y como grupo lo que Dios quiere que hagamos?

- ¿Cómo podemos ser fieles en las cosas de todos los días?




El mensaje Cuáquero

Helmer Batista JA de Carolina del Norte (FUM)

De acuerdo a la palabra de Dios el Señor demanda de nosotros que seamos sus testigos alrededor del mundo. No fue la intención de Dios al crear el mundo dividirlo con fronteras que nos separaran, sino más bien hacer de ésta su creación un paraíso terrenal, digno de ser cuidado por el hombre con nuestra sabiduria y ciencia, mejorándolo constantemente para que cumpliese la misión de dejarnos vivir en un lugar santo y cuidarlo bien.

Pero el hombre ha puesto fronteras que nos dividen a base de razas, culturas, idiomas, ideologías diferentes, convicciones políticas, económicas y conceptos distintos. Aun peor, nos hemos dividido en diferentes religiones. No fue la intención de Cristo crear una religión: al contrario siempre criticó y estuvo fuertemente opuesto a las falsedades de la religión organizada. De igual manera no fue la idea de George Fox el crear o fundar una religión. Sin embargo a través de los años nos hemos envuelto , o infectado o contaminado con las ideas de ciertas religiones que nos han ido opacando el verdadero sentir y expresamente la práctica de los Amigos.

Nosotros tenemos un mensaje fresco extraído de la Biblia, sacado de la experiencia de años de trabajo dentro y fuera de esas fronteras que han tratado de encerrar el cuaquerismo. Ese es el mensaje de amor, paz interior, libertad y aceptación que los Cuáqueros han practicado por cientos de años, mensaje que hace al hombre de fuera del grupo organizado local, sentirse aceptado por los hermanos y sin que haya tenido que dejar de hacer, o practicar sus viejas costumbres dejarse ir cambiando a través de la intervención del Espíritu Santo.

Nosotros los Amigos necesitamos tomar en serio la responsabilidad que representa ser Amigos para entregarnos a la hermosa labor de hacer que los hombres que aún no han conocido a Dios, que no son amigos de Cristo, y que no han tenido un encuentro con el Espíritu Santo, se sientan estimulados a esta experiencia única y salvífica que los hace nuevos, no porque ellos hagan ningun esfuerzo, sino porque se dejan ser renovados por Dios.

En la perspectiva de Dios no existen fronteras geográficas, políticas, culturales, económicas, religiosas ni de ningun tipo. Sólo existen hombres y mujeres necesitados de una experiencia personal con El, hambrientos de un encuentro personal con El, deseosos de encontrar una verdad clara y recta como un rayo de luz. Estos hombres y mujeres trabajan, viajan, sueñan pero despiertan ante la realidad de que los adelantos tecnológicos, la ciencia, el conocimiento humano, las humanidades han hecho su parte en el desarrollo y la labor de llenar ciertas necesidades, pero que las necesidades espirituales que dan sostén en los momentos de prueba, que nos hacen sentir gozosos, que nos hacen sentir con Fe y esperanzas en el futuro, sólo dependen de una relación íntima, personal y estrecha con Dios a través de Cristo y con la ayuda y participacion del Espíritu Santo.

Hermanos y hermanas, la labor es grande. Los obreros faltan, los campos están listos, el hombre tiene su mente y corazón listos para la semilla del evangelio. Los últimos acontecimientos mundiales de la ultima década nos han estado empujando hacia esa realidad. Hoy más que nunca el hombre desea esa experiencia, ausente de dogmas y reglas religiosas que lo ahuyentan de la verdad central de un Dios que le dice -"Venid a mí los que estáis cansados y trabajados que yo os haré descansar". Ante el temor del futuro incierto el Señor nos ha dicho en su palabra, - "No os dejaré solos, estaré con vosotros hasta el fin del mundo". Lo único que necesitamos los Amigos es recordar aquellas palabras dichas a Josué en momentos importantes para el pueblo hebreo - " Mira que te mando que te esfuerzes y seas valiente". (Josué 10: 25).


Preguntas:

- ¿Qué significa para ti el encuentro personal con Dios?

- ¿Cómo pueden nuestras juntas e iglesias de los Amigos asegurarse que nuestra organización esté proclamando y no estorbando la verdad de nuestro mensaje?




Verdades inmutables

Phyllis Short Junta Anual de Aotearoa/Nueva Zelanda

Aotearoa es el nombre dado por el pueblo maorí a Nueva Zelanda. La palabra significa 'el mundo (o tierra) de la nube larga y blanca'. Este nombre se usa comúnmente hoy día.



Aquí en Aotearoa/Nueva Zelandia nosotros somos los miembros más sureños de la familia mundial de los Amigos. Aquí el sol gira por el norte, y tenemos el verano mientras que la mitad norteña del mundo está en invierno. Pero aquí también, en este 'rincón más lejano del mundo', el Espíritu está presente dentro del 'primer pueblo', los maorí, los de orígen europeo y los inmigrantes más recientes de muchas razas.

Cuando reconocemos al Espíritu o la Luz interior, estamos listos para recibir el poder de vivir como testigos fieles. Los Amigos de todas partes del mundo estamos unidos por este conocimiento y abrazamos a todos los pueblos.

Durante toda mi vida he valorado la herencia sin precio de nuestras raíces Cristianas y Cuáqueras: desde Jesús, cuya vida y enseñanzas nos guían y cuya Luz resplandece brillantemente todavía después de 2000 años; y desde las percepciones de Jorge Fox, quien aprendió por su experiencia personal que Cristo es nuestro maestro interior y que el Espíritu, o Dios, reside dentro de cada ser humano. Desde esas verdades, y la experiencia de los Amigos durante los siglos, han surgido nuestros testimonios Cuáqueros de igualdad, paz, honestidad y sencillez. Me siento inspirada por las vidas de hombres y mujeres que han sido fieles a estas verdades.

En Aotearoa/Nueva Zelandia Te Whiti, un 'profeta' maorí, puso en práctica los principios Cristianos que había aprendido. A fines del siglo 19, encabezó a su pueblo en acciones reverentes y pacíficas en un esfuerzo de salvar su tierra y su aldea de los colonos británicos. Oraron, cantaron himnos, siguieron arando sus campos delante de las tropas, y los niños llevaron flores para darlas a los soldados.

Cuando estuve trabajando para los Cuáqueros en la India, el conocer a Gandhi en su ashram fue una experiencia significativa en el camino de mi vida. Este hombre extraordinario, un Hindú fuertemente influenciado por sus amigos Cristianos, incluyendo Cuáqueros, me hizo vislumbrar cómo Jesús hubiera podido ser. Lo percibí en el amor tremendo de Gandhi por los pobres, y su capacidad de responder directamente a las necesidades de los que le buscaban y de 'decir la verdad a los poderosos'. Esas cualidades, además de su costumbre de retirarse de vez en cuando para orar y ayunar mientras buscaba guianza sobre qué camino a seguir, me impresionaron profundamente.

Mi espíritu se regocija ante semejantes personas que en su día y sus circunstancias actuaron bajo guianza para manifestar amor y trabajar por la justicia y la verdad. Sé que, en nuestras circunstancias cambiadas y cambiantes, tengo que buscar en oración y adoración adonde nos lleva hoy día el Espíritu, juntándome con otros Amigos para aprender cómo podemos vivir, tanto individual como colectivamente, las verdades inmutables que nos han sido dadas.

Preguntas:

- ¿Cuáles son las verdades inmutables de tu experiencia espiritual? ¿Cómo tratas de comunicarlas a otras personas?

- ¿Dónde encuentras personas que te inspiran?




Afirmación

Susannah Brindle Junta Anual de Australia



Mientras procuramos dar testimonio del Espíritu de Cristo dentro de nosotros/as en medio de este mundo de cambios tumultuosos, yo afirmo:

Que Dios - el Fundamento de Nuestro Ser - está encarnado en el Universo, en los cielos arriba y abajo en la tierra y en todas sus comunidades vivas, y en las aguas y las criaturas de las profundidades; en el levantarse y ponerse del sol fogoso, en los torbellinos y en el aire tranquilo y calmo, de igual manera que "aquello de Dios" se encuentra dentro de cada ser humano que respira el aliento del Espíritu de la Vida. 'En su mano está el alma de todo ser viviente, y el hálito de todo el género humano' (Job 12: 10).

Que cuando dañamos al menor de estos nuestros hermanos, hemos dañado al Todo. Que el Espíritu del Cristo Vivo se da a conocer íntimamente en todo eso y que nunca nos quedamos solos/as, porque '¿a dónde podría ir, lejos de tu espíritu? ¿a dónde huiría, lejos de tu presencia?' (Salmo 139: 7).

Que nuestra responsabilidad Cristiana es amar a Dios igualmente en todas las manifestaciones de la Vida.

Que es a partir de este movimiento inicial del amor universal en nuestro corazón que comenzamos nuestro testimonio de paz, sencillez, honestidad e igualdad con relación a todos nuestros "familiares" en el mundo humano y en el mundo más-que-humano ('más que humano' significa 'todo lo que no es humano' además de 'todo lo que la humanidad todavía podría llegar a ser'), y que este amor universal sí nos guiará y nos sostendrá.

Que este amor se aprende, no por teorías ni conceptos, sino más bien por la experiencia de la realidad del amado en la intimidad de una relación mutua.

Que para conocer y amar a la Creación tenemos que conocer su esencia en sus expresiones innumerables e individuales - 'Pregunta ahora a las bestias, y ellas te enseñarán; a las aves de los cielos, y ellas te lo mostrarán; o habla a la tierra, y ella te enseñará; los peces del mar te lo declararán también' (Job 12: 7-8) - y llegar a reconocer su pulso como nuestro pulso y su espíritu como nuestro espíritu, el pulso y el espíritu de Dios.

Que, como podemos aprender de los pueblos indígenas del mundo, es por medio de nuestro parentesco con la Creación entera que podemos llegar con humildad a someternos a la guianza del Espíritu en la Vida integral.

Que es gracias a la guianza de aquellos para quienes todo proviene de Dios que podemos volver a entrar en una relación justa de hermandad con los que antiguamente despreciábamos porque nos creíamos superiores, y destruíamos por miedo de ser disminuidos.

Que es por la Luz de la Creación, que Dios llamó buena, que podemos cesar de tener miedo a los lugares tenebrosos, que hasta ahora vislumbrábamos solo 'de manera indirecta, como en un espejo'.

Que actuando así podemos llegar a ser fieles testigos de la Verdad y servir a Dios en un mundo que cambia.

Pregunta:

- ¿Cómo podemos aprender a tratar al mundo entero como la creación de Dios?




Fuego en nuestros corazones

Diego Chuyma INELA Bolivia



En este mundo que cambia necesitamos aceptar un compromiso triple: el de conocer al Cristo resucitado, el de estar llenos del Espíritu Santo y el de ser fieles testigos. Primero, para conocer de veras al Cristo resucitado, hace falta no sólo informarnos sobre Cristo, sino conocerle personalmente. Nadie que ha conocido a Cristo se ha quedado igual que antes. El apóstol Pablo antes de su conversión fue un líder religioso; conocía las Escrituras y la doctrina, pero no conocía a Cristo personalmente. Cuando se encontró con Cristo en el camino de Damasco, su vida cambió para siempre. Lo mismo se puede decir de Jorge Fox. Segundo, hace falta un compromiso de dejarse llenar del Espíritu Santo. Los únicos que reciben el Espíritu Santo son los que piden, buscan y llaman a la puerta (Lucas 11: 9-13). Tenemos que llenarnos continuamente del Espíritu Santo (Efesios 5: 18). Tercero, hace falta una decisión deliberada de hacernos testigos de Cristo. Eso es vivir con un objetivo, con una misión.

Si hemos de ser testigos eficaces de Cristo, necesitamos ser bautizados por el Espíritu Santo. El mismo Jesús tuvo que ser ungido por el Espíritu Santo para cumplir su ministerio y su obra maravillosa (Hechos 10: 38). Dijo que nosotros/as haríamos las mismas cosas que él hizo y hasta cosas más grandes (Juan 14: 12). Los resultados de ser bautizados por el Espíritu Santo serán vidas cambiadas, vidas santas y vidas que tengan impacto en familias, comunidades, ciudades y el mundo entero.

Recibimos el poder del Espíritu Santo para hacer el tipo de trabajo que hizo Jesús, para ser una iglesia misionera. Los Amigos del mundo entero necesitamos más que nunca tener fervor misionero, una pasión por las almas perdidas. El mundo está listo para Jesús y para ser cambiado por el poder del Espíritu Santo. Estamos experimentando un renacimiento y la gente se está salvando. Como Amigos, deberíamos formar parte de esta gran cosecha de almas para Jesús. Como pueblo de Dios, tenemos la tarea de ser embajadores de Cristo en este mundo que cambia. ¿Dónde están los "Sesenta Valientes" que tuvieron el fervor de cambiar el mundo con el evangelio de Jesucristo? Jesús nos ordenó que saliéramos a hacer discípulos en todo el mundo (Mateo 28: 19-20). Recibimos el poder del Espíritu Santo para ser testigos poderosos en nuestro hogar, nuestro país y hasta las partes más lejanas del mundo. Si somos Amigos que obedecen a los mandamientos de Cristo (Juan 15: 14), deberíamos estar haciendo no sólo conversos, sino discípulos. Para esto necesitamos fuego en nuestros corazones.



Preguntas:


 

Testimonio

Anne Thomas Junta Anual del Canadá

De repente, mientras pasaba por el vestíbulo de la Casa de los Amigos en Toronto, se me hizo claro que yo no podía seguir pagando impuestos para financiar la guerra. Durante muchos años había habido dentro de la Junta Anual del Canadá un grupito fiel de Amigos que se negaban a pagar los "impuestos de guerra", pero hasta aquel momento, aunque yo respetaba el testimonio de esos Amigos, ésta no había sido una preocupación mía. Pero ahora tuve una sensación de luz y claridad sobre esta guianza. Durante los años en que mantuve activamente ese testimonio nunca perdí esa claridad.

Al volver a casa hablé con mi esposo y mis hijos, que creyeron que esto era una locura. Después de todo, ¿cuánto dinero podría retener del pequeño salario que ganaba trabajando por horas con los Cuáqueros? ¿Valdría la pena? ¿Pondría eso en peligro nuestras finanzas familiares? ¿Cómo podríamos organizarlo? Hasta aquel momento los canadienses que se oponían a los "impuestos de guerra" normalmente eran personas que trabajaban por su propia cuenta porque ninguna organización estaba dispuesta a violar la ley reteniendo los impuestos en nombre de sus empleados. Hablé con mi Junta Mensual que nombró un Comité de Clarificación que se reunió conmigo. Los miembros del comité dejaron claro que no entendían este "gesto simbólico". Nos reunimos varias veces, y el comité informó a la Junta Mensual que, mientras ellos no apoyaban la resistencia a los "impuestos de guerra", reconocían que mi guianza era válida.

Informé a la Junta Anual de mi guianza y pregunté si ellos, siendo mis patrones, estarían dispuestos a retener el porcentaje de mis impuestos destinados a pagar por guerras actuales y pasadas, alrededor de 9% de los impuestos que yo debía pagar. La Junta Anual nombró un comité y buscó consejo legal sobre quién sería considerado responsable si el gobierno se decidiera a incautar el dinero retenido e imponer una multa a la organización. Después de tres años la Junta Anual aprobó una minuta apoyando al personal que se negaba a pagar los impuestos - la primera, y todavía la única empresa canadiense en hacerlo.

Cuando yo mandaba cada mes los impuestos pedidos, adjunté una carta explicando por qué faltaba una parte e informando al gobierno del nombre del banco y el número de la cuenta donde estaban depositados los $13. Cada mes mi carta incluía el texto de una diferente expresión del testimonio de paz. Puesto que los otros miembros del personal de la Junta Anual no se sentían llamados a seguir esta guianza, cerré la cuenta cuando dimití de mi puesto.

Varios años después y envié el dinero al Comité de Servicio de los Amigos Canadienses, informando al gobierno sobre lo que había hecho.

¿Valía la pena? Creo que sí. Yo no podía hace otra cosa.



Preguntas:

- ¿Qué experiencias has tenido de sentirte guiado a una acción particular de testimonio con relación al mundo laico?

- ¿Cómo podemos nosotros, en nuestras iglesias y juntas, ayudarnos unos a otros a poner a prueba nuestras guianzas?






Proclamando las Buenas Nuevas

Dan Cammack Junta Anual del Noroeste



En 1647 Jorge Fox escuchó estas palabras, 'Hay uno, o sea Jesucristo, que puede hablar a tu condición'. Su corazón saltó de gozo, y Fox empezó a proclamar las buenas nuevas de Jesús a sus contemporáneos en Inglaterra. Muy pronto el mensaje se extendió a los países vecinos y a las Américas. Miles de personas respondieron clavando los ojos en Jesús, sintonizando sus oídos para escuchar su voz y siguiéndole obedientemente.

En los siglos siguientes los Amigos han continuado llevando las buenas nuevas de Jesús a todas partes del mundo. Algunos miembros de mi propia familia participaron en llevar aquellas nuevas al pueblo Aymara en los Andes de Bolivia y Perú.

Mi tía abuela, Helen Cammack, fue miembro del primer grupo que fue a Bolivia desde lo que se llama ahora la Junta Anual del Noroeste (EE.UU.). Helen, mujer soltera y maestra, llegó a La Paz a comienzos de los años 1930. Como había pocos caminos y vehículos, Helen obtuvo una mula a la que llamó Princesa. Pasó gran parte de su tiempo estableciendo escuelas cerca del Lago Titicaca. También empezó a compilar un diccionario de palabras Aymara. Más de una vez Princesa consiguió soltarse durante la noche. ¡Helen tuvo que levantarse de la cama y vagar por el campo buscando a su mula traviesa!

Durante una visita al Pacífico Noroeste Helen pronunció un mensaje basado en las palabras de Jesús en Juan 12: 24: 'Les aseguro que si el grano de trigo al caer en tierra no muere, queda él solo; pero si muere, da abundante cosecha.' Poco después, en 1944, Helen murió de fiebre tifoidea en La Paz. En aquel entonces había sólo unos centenares de Amigos en Bolivia.

Ahora es el año 2002, y mi familia y yo estamos terminando catorce años de servicio misionero en el Perú. Dentro de pocas semanas subiremos a un bus cómodo y saldremos para La Paz. En el camino veremos una multitud de Iglesias de Los Amigos. Pasaremos por el área en donde Princesa jugaba al escondite con la Tía Abuela Helen. Al subir al avión rumbo a los Estados Unidos, estaremos pensando en los más o menos 10,000 Amigos que forman las juntas anuales de Bolivia y Perú.

¡Gracias, Jesús, por otorgarnos el privilegio de proclamar las buenas nuevas!

Preguntas:

- ¿Cómo entiendes tú el 'proclamar las buenas nuevas'?

- ¿Cómo reaccionas a la revelación que tuvo Jorge Fox de que había uno, o sea, Jesucristo, que podía hablar a su condición?






Vigilia por la Paz

Misha Roshchin Junta Mensual de Moscú



Hizo frío en el otoño de 1999. A finales de octubre ya hacía un mes que la segunda guerra chechena se proseguía con furia. Los refugiados salían a raudales de Chechenia, pero Moscú seguía calmo y tranquilo. Nadie protestaba todavía en contra de la guerra - muchas personas se acordaban de las explosiones recientes en Moscú, y la gran mayoría estaba segura de que los chechenes eran los culpables. En aquel entonces nadie se daba cuenta de que una tragedia nueva estaba abrumando a una nación entera, y que el camino de la sangre tenía poca probabilidad de terminar en un mejor entendimiento entre rusos y chechenos.

Yo me sentía muy preocupado en estos días sobre todo porque no había nada que yo podía hacer. Llamé a Viktor Popkov, un hombre de fe profunda y un Antiguo Creyente. Viktor había sido sumamente activo en Chechenia durante la primera guerra. Hizo entrar ayuda humanitaria, organizó el intercambio de prisioneros y fue Observador del breve armisticio que tuvo lugar en el verano de 1995. Los dos nos dábamos cuenta de que esta vez no habría ninguna protesta masiva en contra de la guerra. La prensa gritaba: '¡Dejen a nuestro ejército acabar con ellos!' Nadie explicó exactamente lo que aquello supondría.

Viktor propuso una huelga de hambre en solidaridad pacífica con el pueblo de Chechenia. Nuestra huelga de hambre fue en efecto un ayuno estricto, porque no tomamos más que el agua caliente que bebíamos regularmente en el edificio cercano que pertenecía a MEMORIAL, una organización de derechos humanos. Como lema escogimos unas palabras del antiguo Príncipe ruso Alejandro Nevsky: 'No por fuerza, oh Dios, sino en verdad.' Iniciamos nuestra acción al lado de la piedra Malo Solovetsky que se se había traído desde Solovki, donde en tiempos de Stalin se estableció un enorme campamento para prisioneros políticos. Cerca de la piedra Solovetsky instauramos un pequeño refugio de plástico. Allí, sobre una mesa plegable, dispusimos libros devocionales e iconos. Oramos por todos los que murieron en la guerra - chechenos y rusos, Cristianos y Musulmanes.

Tratamos de explicar lo que estábamos haciendo - y por qué - a todos los que se acercaron a nosotros. Tengo que decir que recibimos el apoyo de muchos. Recuerdo especialmente a cierta mujer que viajó desde otra ciudad sólo para conocernos.

Nueve días después de emprender la huelga de hambre fui reemplazado por mi amigo Sasha Gorbenko, miembro de la Junta Mensual de Moscú. El mantuvo la huelga de hambre durante 43 días, hasta las elecciones para la Duma rusa. Sasha se sintió llamado a ofrecer un alto nivel de compromiso espiritual en un momento en que se derramaba sangre en el mundo y personas inocentes perecían. Los resultados de nuestros esfuerzos fueron mínimos, desde luego, pero nos parecía mejor hacer algo que quedarnos como espectadores silenciosos mientras se iban cometiendo crimen tras crimen en nombre de todos los rusos.

Después de cinco semanas de huelga ininterrumpida Viktor Popkov se preparó para viajar a Chechenia para un encuentro con el Presidente, Aslan Maskhadov. Viktor creía que semejante reunión podría detener la actividad militar. Los chechenos recibieron con respeto a este hombre bien intencionado de otra religión. Pudo alcanzar los pueblos de Urus-Martan y Valerik, pero no pudo atravesar la primera línea y llegar a territorio fuera del control de las fuerzas Federales. Durante el invierno de 2000 Viktor consiguió visitar Chechenia dos veces más. Llevó dinero, compró harina y la distribuyó a los aldeanos. Finalmente, al llegar la primavera, pudo reunirse con el Presidente checheno, Aslan Maskhadov, pero el camino hacia la paz resultó ser más duro de lo que esperábamos. Cada día la guerra siembra más semillas de odio.

El 18 de abril, 2001, Viktor cayó mortalmente herido por pistoleros desconocidos en Chechenia, no lejos de Grozny. Murió el 2 de junio 2001. Trató sinceramente durante toda su vida de servir a Dios en nuestra época difícil. Estuvo vinculado muy estrechamente con la Junta Mensual de Moscú. Algunos de los Amigos de Moscú tomamos parte en sus iniciativas pacificadoras.

Todavía creo que sólo arrancando la ira de nuestros corazones podemos avanzar al encuentro unos de otros. Sólo así podemos aprender que no hay nada más preciosa que la paz.

Preguntas:

- ¿Qué significa la búsqueda de la paz en un mundo de injusticia y desigualdad?

- ¿Cómo vivimos la vida de paz?






Testigos Fieles

Kenneth Co Junta Mensual de Hong Kong



¿Qué debemos hacer los Cuáqueros no-proselitistas, en un mundo que cambia, para ser testigos fieles? Como hombres y mujeres de fe, buscamos conocer lo que significa amar a Dios de todo corazón y amar al prójimo como a nosotros mismos. O sea, buscamos conocer lo que significa en nuestra vida la presencia de Dios, puesto que es únicamente en nuestras luchas diarias de vida o muerte que nuestras creencias acerca de Dios toman vida. Como portadores activos de fe y testimonio, habemos de ser personas que han visto ocurrir cosas extraordinarias dentro de lo mundano, personas para quienes el ejemplo de Jesús es importante porque queremos seguir este ejemplo y vivir este tipo de vida. Seguir a Jesús es vivir en la luz del amor; tenemos que compartir con el mundo la luz que hemos recibido.

Ser testigos fieles significa trasladar a la acción lo que creemos. Aunque la Sociedad Religiosa de los Amigos no tiene credos, sí tenemos testimonios. Estos son de sencillez; de decir la verdad; y de adoptar un estilo de vida pacífica y no-violenta.

La sencillez implica adoptar prioridades diferentes en nuestra vida: simplificar nuestro estilo de vida para que lo más importante se haga posible - el estar cerca de Dios, el conocer cual es el propósito de Dios para nuestras vidas y el actuar según aquellos principios. Decir la verdad implica adherirse a la verdad aun cuando a veces nos haga impopulares, nos quite beneficios económicos o nos haga sufrir materialmente.

Finalmente, el vivir una vida pacífica y no-violenta está lejos de ser fácil, sobre todo en el mundo después del 11 de septiembre, cuando tanta retórica equipara al patriotismo con la bondad y cuando el hablar en contra de doctrinas establecidas se considera poco patriótico y por lo tanto equivalente al ponerse de parte de los malos. Uno de nuestros miembros, Steven Palmquist, escribió en un artículo reciente en el Correo de la Mañana de China del Sur:

Nunca más debemos hablar impersonalmente del terrorismo - como si el erradicarlo traerá la paz - sino del verdadero terror humano creado por toda forma de violencia. El solucionar problemas mediante la violencia siempre desfigura la humanidad de ambos partidos …Principios como el de la no-violencia no son meramente ideas bonitas pero poco prácticas, son principios poderosos por los cuales deberíamos vivir. Entre más viva la gente a base de estos principios, más esperanza podemos tener de una paz duradera.

Existen infinitas formas de ser testigos fieles. Tengo un amigo médico quien a los 50 años abandonó su consultorio médico en Seattle para hacerse misionero a tiempo completo en China, preparando a líderes religiosos locales chinos a ser mejores líderes de grupos de estudio Bíblico. Otro amigo mío, Maestro en Teología, está dejando su puesto estable como profesor para integrarse a la Fundación Amity como maestro voluntario en el centro de China. Estos son ejemplos de personas que hacen caso al llamado. Pero en cualquier forma que venga el llamado, es la respuesta a una Voz interior, una vida de servicio en la cual uno/a se pone en camino y anda alegremente por el mundo, reconociendo aquello de Dios en todo el mundo.

Preguntas:

- ¿Qué hacemos para decir la verdad y vivir nuestros principios Cuáqueros en la vida cotidiana?

- ¿Cómo decimos la verdad a los que tienen posiciones de poder y autoridad?






Estableciendo las bases para el testimonio pacifico

Val Liveoak Junta Anual Sur Central



A menudo me he sentido débil al tratar de decir la Verdad a los poderosos del mundo moderno. Cuando pienso en el testimonio fiel de los Amigos de generaciones anteriores a la mía, muchas veces me pregunto, '¿Qué tenían ellos que no tengo yo?'

Poco a poco, he llegado a aprender algunas de las cosas que los Amigos de antaño conocían. Yo llegué a los Amigos después de una búsqueda extensa entre opciones religiosas, así que había estudiado la Biblia hasta cierto punto, pero como Amiga no-programada raras veces la he consultado. Aunque conozco bastante bien los evangelios, recientemente me he quedado asombrada ante el lenguaje tan poderoso de los profetas hebreos y he resuelto estudiar este recurso para la perspectiva que me puede dar sobre el poder y la gracia de Dios.

También veo la necesidad de fortalecer mi vida espiritual de oración, de buscar más espacios de comunión silenciosa con Dios en medio de toda la bulla del mundo moderno. Esa es una disciplina difícil de cultivar para mí, pero cuando no la tengo como base, mis esfuerzos han sido superficiales y áridos.

Jorge Fox y sus compañeros de los 60 Valientes descubrieron cómo buscar en común la voluntad de Dios y actuar a base de ésta. En mi trabajo con los Equipos de Paz de los Amigos, he luchado para discernir la guianza del Espíritu para comunidades. Como miembro de una cultura altamente individualista, ésta ha sido una lección dura para mí. He tenido suficiente experiencia del poder que acumula dentro de actividades basadas en el discernimiento colectivo de los Amigos para saber que quiero trabajar para que mi junta sea una comunidad donde el camino de esperar en oración la guianza de Dios sea la base de la toma de decisiones. En el desarrollo de nuestros proyectos en África y en el trabajo exploratorio en Colombia he visto claramente la relación entre las raíces del trabajo y sus frutos. Hace falta reavivar y refinar las prácticas legadas por las generaciones anteriores para adquirir la fe y el poder de los primeros Amigos. A medida que nuestro trabajo progresa, oro para que aprendamos a buscar la guianza de Dios personalmente, como grupo y desde las Escrituras, y que esto nos ofrezca el poder mencionado en Hechos 1: 8.



Preguntas:

- ¿Qué haces cuando te sientes débil al responder al llamado de Dios?

- ¿Qué es para ti la fuente de la fuerza para ser fiel testigo?